Sobre la crítica franca

Leer a los epicúreos me permite recordar valores y recibir consejos de personas que han puesto en el centro de su vida la amistad verdadera.

Su experiencia y reflexión me ayuda a coser ideas e impresiones mas o menos definidas, que considero obvias sin pararme exactamente a saber porqué. La lectura le pone nombre a las cosas y me ayuda a tener un discurso interno consistente. Las cosas terminan enlazando unas con otras de forma maravillosa.

“Sobre la crítica franca de Filodemo” es un papiro de una biblioteca de Herculano que se salvo de la erupción del Vesubio preservándolo para nosotros.

Creo que la primera vez que oí hablar sobre el “hablar franco” fué a los amigos de Las Indias, un concepto sobre el que han escrito en varias entradas de su blog. A mí me ha tocado hoy volver otra vez sobre ello desde otro ángulo.

Algunas notas que dejo en este blog tras leer una versión de Hiram Crespo:

“La verdad puede ser amarga medicina pero según el maestro [Filodemo], la crítica franca siempre es medicina para nosotros. La crítica franca es síntoma de que somos hombres y mujeres libres.” Solo el franco puede ser libre.

“Es un síntoma de auténtica amistad: los amigos saben y pueden decir la verdad con la buena intención de corregirnos”. No es el caso de los que nos mienten o nos halagan o los que dicen la verdad por envidia o rencor.

“Los mejores amigos hacen una inversión en nuestro carácter y estimulan lo mejor de nosotros y nosotros en ellos […] Al emplear la crítica franca, ellos escogen las palabras con cuidado para que sean provechosas.”

“Algunos amigos no querrán escuchar nuestros sanos consejos ni aprovecharlos […] por orgullo o porque les incomoda ser expuestos o por otras razones […] exigen que vivamos con sus imperfecciones, no importa cuánto amor exista entre los amigos […] son los llamados incurables por Filodemo, y siempre y cuando no tengan un efecto demasiado nocivo en nuestro carácter nos podemos seguir asociando con ellos.”

“Los charlatanes desvían a muchos, apoderándose de ellos después de un poco de estrés y encandilándolos con su amabilidad sutil. Podemos citar montañas de ejemplos de cómo todos los días los charlatanes se aprovechan de los vulnerables.” En los periódicos, en la empresa, en las iglesias, y de entre todas las vulnerabilidades la enorme epidemia de falta de amor que hay en el mundo.

“Debemos reconocer la necesidad de tener sanos amigos, y por el otro la distinción de tener amigos verdaderos y falsos es crucial para ser feliz, porque el no ser capaz de distinguirlos es una de las fuentes de desilusión y sufrimiento entre los mortales.”

El epicureismo ofrece una alternativa de vida completa a cualquier “cristiano” ateo. Son sorprendentes las cercanías si el amor y la compasión están en el centro.

La tecnología debería liberarnos

En un post anterior comentaba un artículo donde se alertaba de que los servicios gratuitos que hoy nos ofrecen los centralizadores de la red los pagamos no solo con datos personales inconexos, sino también permitiendo que estas corporaciones dirijan nuestra vida privada.

El problema es cuando aparentemente facilitan nuestra vida, pero por detrás solo pretenden filtrarla y limitarla de forma que nuestro comportamiento cumpla ante todo con el objetivo de “maximización del beneficio” de la empresa que los ofrece.

El comportamiento de los consumidores en la red se vuelve siervo de la tecnología, como el del trabajador desde que nacieron las sociedades de mercado hace tres siglos. Es curioso que se trata de un viejo cuento pero aplicado ahora al siglo XXI.

Es la impresión que tengo tras leer cosas como las que describe el librito de divulgación sobre economía de Yanis Varoufakis “Economía sin corbata”. Como dice en el capítulo “Máquinas embrujadas”: “A partir de la Revolución Industrial, cuando las máquinas empezaron a participar activamente en la producción, teníamos que elegir entre: (a) adaptarnos a las necesidades de la mecanización de la producción, convirtiéndonos en accesorios de las máquinas, de las redes, de las necesidades de producción o (b) quedarnos entre los olvidados del mercado laboral.”

Como trabajadores asalariados es algo que vivimos día a día, pero hoy esta adaptación a las “necesidades de la mecanizacion de la producción” empuja al usuario/consumidor por el mismo camino, limitando su experiencia de la realidad, enriqueciendo solo lo que maximiza el beneficio de la empresa.

El problema de los servicios que las empresas ofrecen en la red es que en lo mas profundo no van dirigidos a servir a las personas. En nuestra sociedad eso parece algo secundario. No es de extrañar que haya tanto movimiento decrecionista y tecnófobo cuando la tecnología se utiliza de esta manera. Pretenden volver a antes del nacimiento del capitalismo.

Un camino a la abundancia

“Es tiempo de hacer una revolución productiva”: una charla que Natalia Fernández dió el pasado 7 de febrero en TEDxGijón.

Doce minutos para analizar, reflexionar y proponer un cambio radical, una revolución productiva en la que todos tenemos algo que aportar.

Revolución P2P. Un camino hacia la abundancia.

Feliz Solsticio de Verano! Feliĉa solstico de Somero!

Una pila para la Matrix

Acabo de leer un artículo de Morozov donde alerta de que los servicios gratuitos que hoy nos ofrecen los centralizadores de la red los pagamos no solo con datos personales inconexos, sino también progresivamente con nuestra vida personal, permitiendo que estas corporaciones dirijan cada vez mas nuestra vida privada.

Tal vez tenga una posición excesivamente crítica, aunque comparto su opinión respecto al riesgo que corremos ya que para usar los servicios de estas empresas aceptamos su filtro de la realidad y sus reglas de juego y de esta manera cada vez somos mas “programables”. Consumimos de forma dirigida e incluso “trabajamos” gratuitamente. Para conseguir la gratificación o el servicio aceptamos depender del proveedor. Es una relación cada vez mas estrecha.

Vivimos en una sociedad de consumidores, donde muchos servicios “públicos” no los provee el estado, sino las corporaciones. Parece como si los centralizadores de la red quieran para nosotros un mundo feliz como el que Huxley describiera en su novela… y que podamos vivir en la Matrix que están construyendo para nosotros.

¿Espacio para otra Internet?

Un artículo de José Alcantara en versvs.net, de los que te hacen reflexionar.

Si para construir un líder global (y hago una aclaración que creo un tanto innecesaria, pero no querría que nadie pierda el foco: en Internet no los hay de otra naturaleza) cuesta la diezmilmillonada que cuesta montar un Uber, Internet está lejos de ser territorio indie-friendly.

Vamos hacia una Internet mainstream/global de grandes corporaciones, de navegantes consumidores ¿habrá hueco para otras Internet?