Fiesta de artistas

“¡Hip, hip, hurra! Fiesta de artistas en Skagen” Los que aparecen en el cuadro son parte de una comunidad de pintores que se estableció a fines del siglo XIX en Skagen, un pueblecito pesquero situado en la punta norte de Dinamarca.

Las obras de este grupo tenían en común un interés por reflejar los momentos que compartían, escenas cotidianas en los que quedaban para jugar a las cartas, comían juntos o tenían algo que celebrar. Via elcuadrodeldia.com

Sobre la crítica franca

Leer a los epicúreos me permite recordar valores y recibir consejos de personas que han puesto en el centro de su vida la amistad verdadera.

Su experiencia y reflexión me ayuda a coser ideas e impresiones mas o menos definidas, que considero obvias sin pararme exactamente a saber porqué. La lectura le pone nombre a las cosas y me ayuda a tener un discurso interno consistente. Las cosas terminan enlazando unas con otras de forma maravillosa.

“Sobre la crítica franca de Filodemo” es un papiro de una biblioteca de Herculano que se salvo de la erupción del Vesubio preservándolo para nosotros.

Creo que la primera vez que oí hablar sobre el “hablar franco” fué a los amigos de Las Indias, un concepto sobre el que han escrito en varias entradas de su blog. A mí me ha tocado hoy volver otra vez sobre ello desde otro ángulo.

Algunas notas que dejo en este blog tras leer una versión de Hiram Crespo:

“La verdad puede ser amarga medicina pero según el maestro [Filodemo], la crítica franca siempre es medicina para nosotros. La crítica franca es síntoma de que somos hombres y mujeres libres.” Solo el franco puede ser libre.

“Es un síntoma de auténtica amistad: los amigos saben y pueden decir la verdad con la buena intención de corregirnos”. No es el caso de los que nos mienten o nos halagan o los que dicen la verdad por envidia o rencor.

“Los mejores amigos hacen una inversión en nuestro carácter y estimulan lo mejor de nosotros y nosotros en ellos […] Al emplear la crítica franca, ellos escogen las palabras con cuidado para que sean provechosas.”

“Algunos amigos no querrán escuchar nuestros sanos consejos ni aprovecharlos […] por orgullo o porque les incomoda ser expuestos o por otras razones […] exigen que vivamos con sus imperfecciones, no importa cuánto amor exista entre los amigos […] son los llamados incurables por Filodemo, y siempre y cuando no tengan un efecto demasiado nocivo en nuestro carácter nos podemos seguir asociando con ellos.”

“Los charlatanes desvían a muchos, apoderándose de ellos después de un poco de estrés y encandilándolos con su amabilidad sutil. Podemos citar montañas de ejemplos de cómo todos los días los charlatanes se aprovechan de los vulnerables.” En los periódicos, en la empresa, en las iglesias, y de entre todas las vulnerabilidades la enorme epidemia de falta de amor que hay en el mundo.

“Debemos reconocer la necesidad de tener sanos amigos, y por el otro la distinción de tener amigos verdaderos y falsos es crucial para ser feliz, porque el no ser capaz de distinguirlos es una de las fuentes de desilusión y sufrimiento entre los mortales.”

El epicureismo ofrece una alternativa de vida completa a cualquier “cristiano” ateo. Son sorprendentes las cercanías si el amor y la compasión están en el centro.