El aroma del tiempo de Byung-Chul Han

Me estoy leyendo este libro y me gusta como escribe su autor. Es muy claro y no se extiende en exceso presentando de forma sencilla ideas que aportan mucho y con referencias a obras de otros filósofos o escritores escogidas de forma eficaz.

Byung-Chul Han describe el mundo acelerado en el que vivimos, una aceleración que no es real sino debida en su opinión a la inquietud, desorientación y confusión en que vivimos. No se va a ninguna parte, simplemente se salta de un presente a otro, presentes sin duración porque no existe una linea temporal, un pasado y un futuro. Comenta: “la gente envejece, pero no se hace mayor” y “se hace ‘zapping’ entre las opciones vitales porque ya no se es capaz de llegar al final de una posibilidad”.

Me he quedado pensando en la cantidad de proyectos software que surgen hoy en día como alternativas a tecnologías existentes. Muchos se presentan como la gran solución, despreciando de donde vienen. Muchos no llegan a nada. Esta ebullición es fruto de la facilidad para clonar proyectos existentes y es enriquecedor. Lo feo es cuando se olvida o desprecia lo precedente, cuando son fuegos artificiales, proyectos que nunca se hacen mayores.

Relacionado con esto se habla también en este post de Las Indias. En el se propone volver a dar sentido al tiempo de una forma preciosa, recuperando el mito del Progreso. “No se trata entonces de alabar la simple idea de separación sino de retomar la idea del aprendizaje y la capacidad de aporte como el resultado de un estudio previo a partir del cual se hace una nueva propuesta.”

Un café, un amigo y un Arduino

Esta semana un amigo y yo, con un café delante, nos preguntamos hasta que punto sería posible construir un dispositivo que llevado por una persona, por ejemplo un niño, nos pudiera indicar cual es su posición relativa respecto a otra persona, por ejemplo un padre, en un rango de 100 metros como mucho. Usando recursos libres y con un tamaño suficientemente pequeño. Algo como un dispositivo Arduino que rastreamos desde una aplicación móvil que gráficamente y en tiempo real nos indica la posición. Idealmente nada mas, sin depender de infraestructura pública de satélites GPS o similar. Ninguno de los dos somos expertos pero nos interesan estas tecnologías. Y nos pusimos a jugar.

La primera idea era apoyarnos simplemente en una wifi entre el movil y el dispositivo. El problema aquí era que esto no funciona puesto que la señal no viaja en línea recta, se difunde siguiendo la forma de una esfera. Apuntar a la fuente no incrementa la señal, no podemos ubicar la posición del dispositivo desde el móvil.

Aquí mi amigo comenta que lo que si podríamos conseguir con lo anterior es saber si se aleja o se acerca, por el efecto doppler (el mismo que se usa para determinar cómo nos alejamos de ciertas estrellas)… solo que este no es el objetivo 😛 lo que queremos es la posición relativa. ¿En que está pensando?

Ummmmm, consultamos por Internet y nos damos cuenta que lo del doppler podría valer: la aceleración es la segunda derivada del espacio contra el tiempo, solo es cuestión de integrar dos veces. El problema es que para que funcione necesitamos una posición inicial respecto a la persona con el movil. Vale, vamos a suponer que se la podemos dar por ejemplo porque en el movil habrá un botón de sincronización que pulsamos al empezar cuando las dos personas están juntas, a partir de ahí la otra persona se mueve libremente, y entre la señal y los cálculos sabemos siempre a que distancia está… solo que con esto seguimos sin conseguir el objetivo 😛 conocemos la distancia pero no la orientación.

El problema fundamental es que necesitamos como mínimo otro punto de referencia, por ejemplo otro dispositivo que se haya sincronizado la primera vez. Pues ya está, asumimos mas complejidad y sigamos elucubrando. Padre y madre con movil, sincronizados la primera vez en el mismo sitio, el niño se aleja, esta a 10 metros del padre y a 5 de la madre trazo circunferencias y determino posición… esto no va a funcionar ni de coña, nos olvidamos que las aceleraciones y velocidades son demasiado débiles, aparte de que la precisión del hardware libre disponible no debe ser muy elevada. Esta linea parece que no lleva a ningún lado 🙁

Bueno, pues vamos a tener que apechugar y depender de infraestructura pública, ir a la solución clásica de usar las antenas wifi de las que se conozca su ubicación o usar GPS. Como las distancias entre nodos wifi pueden ser grandes la triangulación funciona. Pues venga, móvil del padre o la madre (pero uno solo) y dispositivo en el niño.

Pero queremos un dispositivo pequeño, idealmente como un reloj… y sin tener mucha idea nos reimos los dos, esto va a necesitar como mínimo un Arduino del tamaño de una tarjeta de crédito, mas un escudo wifi. Nos vamos al tamaño de un movil gordote. Pueden haber opciones para reducir los tamaños, pero supongo que yendo a soluciones mas específicas, menos estándar y menos libres. Seamos optimistas, vamos a pensar que encontramos algo mas compacto y suficientemente libre.

Casi lo tenemos :-D. Todavía nos preocupa la poca memoria del Arduino, va a tener que consultar los nodos de su zona y comunicar los datos al movil. Este será el que conecte con Internet para acceder a la base de datos de localización de los nodos, y con ella realizar los cálculos. Ummmm si, parece que rula, Arduino solo tiene que escuchar y transmitir. El cálculo y el acceso a la red lo hace el móvil. Parece que funciona, aunque se nos queda un cacharro un poco feo. Bufff!!

Máquinas de engullir tareas

“… antes de la Revolución Industrial los relojes eran básicamente irrelevantes. En vez de estar orientados por el tiempo, las personas estaban orientadas por las tareas. Tenían tareas que hacer, y las realizaban en su orden natural, en su momento.” eso se dice en esta entrada que leí hace unos días.

Hoy vivimos como verdaderos campeones completando tareas en poco tiempo. Somos máquinas de engullir tareas y disponemos de herramientas en nuestros móviles que nos capacitan mas y mas para ello. El valor esta puesto en la eficiencia. La satisfacción llega por completar tareas y no tanto por el desarrollo de estas, por nuestro crecimiento a través de ellas, por el valor real que aportan.

Nuestra sociedad pone el foco en los costes, en el corto plazo, olvidando la mirada a largo plazo, la visión estratégica. Llegamos al punto de ignorar cínicamente que muchas veces lo que se completa carece de valor real. Lo vivimos a todos los niveles, como personas, como empresas, en la forma en que se desarrolla la política.

Con el poder que tenemos vivimos de forma miserable y miope.

Es el mundo de fuegos artificiales que nos rodea. Hasta el discurso y el pensamiento se empaqueta y el ejemplo de relumbrón son esos Ted Talks espectaculares en los que cuanto menos hables mejor, 10, 5, 3 minutos. Es casi un ejercicio acrobático, puro espectáculo.

¿Pero cuanto de todo esto quedará dentro de 100 años?

La Sociedad de Abundancia que puede llegar, que vemos aparecer a la sombra del espectáculo tiene un aspecto diferente. El foco volverá a estar en la tarea. No nos olvidaremos de la gestión del tiempo, pero atenderemos mas al valor intangible de lo que hacemos, a si lo que realizamos aporta de verdad.

Sobre Abundancia, de mis amigos de Las Indias: Sus libros, un enlace y otro mas.

Nota: el enlace del principio es vía versvs.

La tecnología debería liberarnos

En un post anterior comentaba un artículo donde se alertaba de que los servicios gratuitos que hoy nos ofrecen los centralizadores de la red los pagamos no solo con datos personales inconexos, sino también permitiendo que estas corporaciones dirijan nuestra vida privada.

El problema es cuando aparentemente facilitan nuestra vida, pero por detrás solo pretenden filtrarla y limitarla de forma que nuestro comportamiento cumpla ante todo con el objetivo de “maximización del beneficio” de la empresa que los ofrece.

El comportamiento de los consumidores en la red se vuelve siervo de la tecnología, como el del trabajador desde que nacieron las sociedades de mercado hace tres siglos. Es curioso que se trata de un viejo cuento pero aplicado ahora al siglo XXI.

Es la impresión que tengo tras leer cosas como las que describe el librito de divulgación sobre economía de Yanis Varoufakis “Economía sin corbata”. Como dice en el capítulo “Máquinas embrujadas”: “A partir de la Revolución Industrial, cuando las máquinas empezaron a participar activamente en la producción, teníamos que elegir entre: (a) adaptarnos a las necesidades de la mecanización de la producción, convirtiéndonos en accesorios de las máquinas, de las redes, de las necesidades de producción o (b) quedarnos entre los olvidados del mercado laboral.”

Como trabajadores asalariados es algo que vivimos día a día, pero hoy esta adaptación a las “necesidades de la mecanizacion de la producción” empuja al usuario/consumidor por el mismo camino, limitando su experiencia de la realidad, enriqueciendo solo lo que maximiza el beneficio de la empresa.

El problema de los servicios que las empresas ofrecen en la red es que en lo mas profundo no van dirigidos a servir a las personas. En nuestra sociedad eso parece algo secundario. No es de extrañar que haya tanto movimiento decrecionista y tecnófobo cuando la tecnología se utiliza de esta manera. Pretenden volver a antes del nacimiento del capitalismo.

Una pila para la Matrix

Acabo de leer un artículo de Morozov donde alerta de que los servicios gratuitos que hoy nos ofrecen los centralizadores de la red los pagamos no solo con datos personales inconexos, sino también progresivamente con nuestra vida personal, permitiendo que estas corporaciones dirijan cada vez mas nuestra vida privada.

Tal vez tenga una posición excesivamente crítica, aunque comparto su opinión respecto al riesgo que corremos ya que para usar los servicios de estas empresas aceptamos su filtro de la realidad y sus reglas de juego y de esta manera cada vez somos mas “programables”. Consumimos de forma dirigida e incluso “trabajamos” gratuitamente. Para conseguir la gratificación o el servicio aceptamos depender del proveedor. Es una relación cada vez mas estrecha.

Vivimos en una sociedad de consumidores, donde muchos servicios “públicos” no los provee el estado, sino las corporaciones. Parece como si los centralizadores de la red quieran para nosotros un mundo feliz como el que Huxley describiera en su novela… y que podamos vivir en la Matrix que están construyendo para nosotros.

¿Espacio para otra Internet?

Un artículo de José Alcantara en versvs.net, de los que te hacen reflexionar.

Si para construir un líder global (y hago una aclaración que creo un tanto innecesaria, pero no querría que nadie pierda el foco: en Internet no los hay de otra naturaleza) cuesta la diezmilmillonada que cuesta montar un Uber, Internet está lejos de ser territorio indie-friendly.

Vamos hacia una Internet mainstream/global de grandes corporaciones, de navegantes consumidores ¿habrá hueco para otras Internet?

Test plugin wp-gnusocial

Esto es un test del plugin wp-gnusocial. Permite usar gnusocial como plataforma de comentarios a partir de la publicación de un post. Los comentarios aparecen tanto en gnusocial como en wordpress. El plugin todavía en pruebas >> git://enkidu.coop/wp-gnusocial.

Si todo va bien este post aparecerá publicado en liberakampo.org …

 

Unete a la federación con GNU-Social

Esta semana he instalado un sitio de microblogging con gnu-social donde queremos cacharrear y aprender. Lo he llamado Libera Kampo. Si os suena raro es porque quereis ;-). Es Esperanto  y es sencillo de aprender.

GNU-Social es un software de redes sociales de código abierto y gratuito. Básicamente te permite crear tu propia red social dedicada a lo que desees y que esta a su vez forme parte de una red mas extensa compuesta por todos los nodos GNU-Social que existen en el mundo. Desde un nodo puedes tener conversaciones con la gente registrada en ese nodo o también con personas registradas en otros.

gnu

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De la pizarra a la base de datos –> Neo4j

He de confesar que quizá no sea muy objetivo a la hora de comparar una base de datos orientada a grafos con otras NoSQL. Para aprender algo nuevo suelo visualizar relaciones, y en general tiendo a fijarme menos en los detalles y mas en que papel cumplen unas cosas respecto a otras.

un grafo

Y resulta que estos almacenes de datos me dan lo que me gusta, su foco está puesto en las relaciones, y de forma muy sencilla puedo convertir el dibujito de cajitas y flechas que tengo en la cabeza en una base de datos real. Apenas hay un salto o traducción.

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Humongous Mongo

Parece ser que el nombre de Mongo DB se deriva del término humongous que viene a significar algo así como “enorme” o “monstruoso”, quizá por su habilidad para tratar grandes cantidades de datos y peticiones. Yo, la primera vez que oí este nombre pensé en el planeta Mongo de los comics de Flash Gordon 😛 Ejemplos de lugares donde se usa Mongo son Foursquare, Bitly o el CERN para almacenar los datos del LHC.

flash-gordon-mapa-mongo

Esta BD open source NoSQL, es de las llamadas “documentales”. En una base de datos relacional cada cliente en una tabla de clientes, tiene siempre los mismos campos, nombre, apellidos, dni… en una BD documental, hoy un cliente de la colección clientes tiene quizá 10 campos, si el mes que viene nos damos cuenta de que los nuevos clientes necesitan 12, no hay problema, simplemente insertamos los nuevos con 12 campos. Es una BD sin un esquema que restrinja (o garantice) una estructura. Más libertad para el usuario, pero también más responsabilidad.

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