Un café, un amigo y un Arduino

Esta semana un amigo y yo, con un café delante, nos preguntamos hasta que punto sería posible construir un dispositivo que llevado por una persona, por ejemplo un niño, nos pudiera indicar cual es su posición relativa respecto a otra persona, por ejemplo un padre, en un rango de 100 metros como mucho. Usando recursos libres y con un tamaño suficientemente pequeño. Algo como un dispositivo Arduino que rastreamos desde una aplicación móvil que gráficamente y en tiempo real nos indica la posición. Idealmente nada mas, sin depender de infraestructura pública de satélites GPS o similar. Ninguno de los dos somos expertos pero nos interesan estas tecnologías. Y nos pusimos a jugar.

La primera idea era apoyarnos simplemente en una wifi entre el movil y el dispositivo. El problema aquí era que esto no funciona puesto que la señal no viaja en línea recta, se difunde siguiendo la forma de una esfera. Apuntar a la fuente no incrementa la señal, no podemos ubicar la posición del dispositivo desde el móvil.

Aquí mi amigo comenta que lo que si podríamos conseguir con lo anterior es saber si se aleja o se acerca, por el efecto doppler (el mismo que se usa para determinar cómo nos alejamos de ciertas estrellas)… solo que este no es el objetivo 😛 lo que queremos es la posición relativa. ¿En que está pensando?

Ummmmm, consultamos por Internet y nos damos cuenta que lo del doppler podría valer: la aceleración es la segunda derivada del espacio contra el tiempo, solo es cuestión de integrar dos veces. El problema es que para que funcione necesitamos una posición inicial respecto a la persona con el movil. Vale, vamos a suponer que se la podemos dar por ejemplo porque en el movil habrá un botón de sincronización que pulsamos al empezar cuando las dos personas están juntas, a partir de ahí la otra persona se mueve libremente, y entre la señal y los cálculos sabemos siempre a que distancia está… solo que con esto seguimos sin conseguir el objetivo 😛 conocemos la distancia pero no la orientación.

El problema fundamental es que necesitamos como mínimo otro punto de referencia, por ejemplo otro dispositivo que se haya sincronizado la primera vez. Pues ya está, asumimos mas complejidad y sigamos elucubrando. Padre y madre con movil, sincronizados la primera vez en el mismo sitio, el niño se aleja, esta a 10 metros del padre y a 5 de la madre trazo circunferencias y determino posición… esto no va a funcionar ni de coña, nos olvidamos que las aceleraciones y velocidades son demasiado débiles, aparte de que la precisión del hardware libre disponible no debe ser muy elevada. Esta linea parece que no lleva a ningún lado 🙁

Bueno, pues vamos a tener que apechugar y depender de infraestructura pública, ir a la solución clásica de usar las antenas wifi de las que se conozca su ubicación o usar GPS. Como las distancias entre nodos wifi pueden ser grandes la triangulación funciona. Pues venga, móvil del padre o la madre (pero uno solo) y dispositivo en el niño.

Pero queremos un dispositivo pequeño, idealmente como un reloj… y sin tener mucha idea nos reimos los dos, esto va a necesitar como mínimo un Arduino del tamaño de una tarjeta de crédito, mas un escudo wifi. Nos vamos al tamaño de un movil gordote. Pueden haber opciones para reducir los tamaños, pero supongo que yendo a soluciones mas específicas, menos estándar y menos libres. Seamos optimistas, vamos a pensar que encontramos algo mas compacto y suficientemente libre.

Casi lo tenemos :-D. Todavía nos preocupa la poca memoria del Arduino, va a tener que consultar los nodos de su zona y comunicar los datos al movil. Este será el que conecte con Internet para acceder a la base de datos de localización de los nodos, y con ella realizar los cálculos. Ummmm si, parece que rula, Arduino solo tiene que escuchar y transmitir. El cálculo y el acceso a la red lo hace el móvil. Parece que funciona, aunque se nos queda un cacharro un poco feo. Bufff!!

Mapas del futuro en Somero 2015

Desde el día 7 al 12 de Octubre se celebrará en Gijón el encuentro Somero 2015, una ocasión para descubrir caminos hacia un futuro para compartir en abundancia.

El miercoles 7 y jueves 8 estarán dedicados al GNU Social Camp y la Sharing Cities Seminar. El primero permitirá conocer y participar en el desarrollo de GNU social, la infraestructura de redes sociales libre y abierta. El segundo permitirá aprender con diversos expertos conocer acerca de transformación participativa de las ciudades, siguiendo el ejemplo de Seul, Nueva York o Bolonia.

Los días 9, 10 y 11 serán como una universidad de verano con propuestas atrevidas y seminarios. Contarán como se monta una empresa como Kano partiendo de un crowdfunding y como apoyarse en un Fablab para llevarlo a cabo, o como diseñar ciudades desde la lógica de la resiliencia. También asistirá Jurg Müller autor del libro “The end of banking”.

Para mí la parte mas atractiva es el GNU Social Camp, porque se darán a conocer las características de esta herramienta con un potencial enorme como soporte a la conversación en comunidades, a la relación entre personas con intereses comunes pero distantes físicamente. Una plataforma sobre la que se pueden desarrollar muchas soluciones a la manera que hace WordPress en el mundo de los blogs. Estarán los desarrolladores principales y se empezará a parir GNUbnb una alternativa libre y distribuida a los servicios de hospitalidad de servicios centralizados como Airbnb.

Enlaces interesantes

A través del blog de Andres Maneiro me entero de un nuevo proyecto  en el que está metido con makerslugo.org usando Arduino Yun (un Arduino con microcontrolador + linux) y montando un frontal con WebSockets. Superinteresante, es un proyecto que voy a seguir con mucho interés.

El fin de la Universidad como lugar donde aprender y ganar autonomía de David Ugarte. Diecisiete facultades de Humanidades y ciencias sociales cerrarán en Japón por decreto […] Se trata en realidad de la misma lógica del llamado «proceso de Bolonia» emprendido implacablemente por la Unión Europea en 1998. La única diferencia es que el ministerio japonés ha sido más sincero y más claro desde el primer día. La alternativa podría ser algún tipo de Universidad Popular, un lugar para la reflexión y no para el adiestramiento.

Un poco de música empezando con la tercera sinfonía de Mahler, que Juan entiende como una obra en honor al espíritu de la abundancia. El espíritu que exhala Zaratustra es el de la abundancia. Continuamente se refiere a la virtud del regalo, al exceso que desborda, de la fiesta de la vida, la desmesura, la generosidad desmedida, de la copa cuyo néctar inunda el mundo: “Pero yo soy uno que regala: me gusta regalar, como amigo a los amigos”.

A Tabula Rasa de Arvo Pärt he llegado a través de un buen amigo. Este compositor llegó a un callejón sin salida dentro del serialismo, componiendo a través de la matemática que hay detrás de la música. Tras años sin publicar reapareció en 1977 con esta obra. Un compositor que asistió al estreno decía “tenía la sensación de que la eternidad me tocaba a través de esta música… nadie quería empezar a aplaudir”.

Una guía para la música de Philip Glass, donde lo describe como ampuloso y rimbombante, pero donde también destaca sus obras de los 70 como “Music in 12 parts”. Una obra importante, una enciclopedia de técnicas de ritmos aditivos y de “música con estructuras repetitivas”. Consumir en dosis moderadas 😉

Enlaces interesantes

Un anuncio de Mozilla indicando de que dejará de dar soporte a sitios no seguros en el futuro, empezando por las características más avanzadas.

Hay un interés general por garantizar una web segura, que las comunicaciones que se realicen lo sean, entre todo tipo de dispositivos, y en particular entre navegador y servidor (HTTPS). Una forma de hacerlo es forzando a las aplicaciones web a cambiar porque sus páginas dejan de funcionar bien en los navegadores.

Es una tendencia que están apoyando los grandes centralizadores como Google.

Por otro lado… buscando asociaciones de GO en Las Palmas he encontrado que existe una a la que han puesto de nombre GO-FIO . Gofio es el nombre de un alimento tradicional en las islas. La asociación tiene sede en la Escuela Complementaria Japonesa de Las Palmas. Un mestizaje interesante.

Un poco de jazz

Este verano he aprovechado para disfrutar un poco del jazz y la bosanova, escuchando cosas como esto con la voz de Joao Gilberto y el saxo de Stan Getz.

En el jazz hay tantas maravillas, Miles Davis, John Coltrane… y tipos sorprendentes que se dedicaron a experimentar por ahí como Herbie Hancock que arranca así en su primer album y evoluciona de esta manera al cabo de 10 años, metido de lleno a explorar el funky.

Fiesta de artistas

“¡Hip, hip, hurra! Fiesta de artistas en Skagen” Los que aparecen en el cuadro son parte de una comunidad de pintores que se estableció a fines del siglo XIX en Skagen, un pueblecito pesquero situado en la punta norte de Dinamarca.

Las obras de este grupo tenían en común un interés por reflejar los momentos que compartían, escenas cotidianas en los que quedaban para jugar a las cartas, comían juntos o tenían algo que celebrar. Via elcuadrodeldia.com

Sobre la crítica franca

Leer a los epicúreos me permite recordar valores y recibir consejos de personas que han puesto en el centro de su vida la amistad verdadera.

Su experiencia y reflexión me ayuda a coser ideas e impresiones mas o menos definidas, que considero obvias sin pararme exactamente a saber porqué. La lectura le pone nombre a las cosas y me ayuda a tener un discurso interno consistente. Las cosas terminan enlazando unas con otras de forma maravillosa.

“Sobre la crítica franca de Filodemo” es un papiro de una biblioteca de Herculano que se salvo de la erupción del Vesubio preservándolo para nosotros.

Creo que la primera vez que oí hablar sobre el “hablar franco” fué a los amigos de Las Indias, un concepto sobre el que han escrito en varias entradas de su blog. A mí me ha tocado hoy volver otra vez sobre ello desde otro ángulo.

Algunas notas que dejo en este blog tras leer una versión de Hiram Crespo:

“La verdad puede ser amarga medicina pero según el maestro [Filodemo], la crítica franca siempre es medicina para nosotros. La crítica franca es síntoma de que somos hombres y mujeres libres.” Solo el franco puede ser libre.

“Es un síntoma de auténtica amistad: los amigos saben y pueden decir la verdad con la buena intención de corregirnos”. No es el caso de los que nos mienten o nos halagan o los que dicen la verdad por envidia o rencor.

“Los mejores amigos hacen una inversión en nuestro carácter y estimulan lo mejor de nosotros y nosotros en ellos […] Al emplear la crítica franca, ellos escogen las palabras con cuidado para que sean provechosas.”

“Algunos amigos no querrán escuchar nuestros sanos consejos ni aprovecharlos […] por orgullo o porque les incomoda ser expuestos o por otras razones […] exigen que vivamos con sus imperfecciones, no importa cuánto amor exista entre los amigos […] son los llamados incurables por Filodemo, y siempre y cuando no tengan un efecto demasiado nocivo en nuestro carácter nos podemos seguir asociando con ellos.”

“Los charlatanes desvían a muchos, apoderándose de ellos después de un poco de estrés y encandilándolos con su amabilidad sutil. Podemos citar montañas de ejemplos de cómo todos los días los charlatanes se aprovechan de los vulnerables.” En los periódicos, en la empresa, en las iglesias, y de entre todas las vulnerabilidades la enorme epidemia de falta de amor que hay en el mundo.

“Debemos reconocer la necesidad de tener sanos amigos, y por el otro la distinción de tener amigos verdaderos y falsos es crucial para ser feliz, porque el no ser capaz de distinguirlos es una de las fuentes de desilusión y sufrimiento entre los mortales.”

El epicureismo ofrece una alternativa de vida completa a cualquier “cristiano” ateo. Son sorprendentes las cercanías si el amor y la compasión están en el centro.